Un viaje espontaneo, muy corto, de un par de días, era en otoño, donde el sol no me quiso acompañar. Bruselas es una ciudad llena de mucha cultura, de casi todos los países del mundo y se vive con mucha buena vibra, ya sea en el día como en la noche…por fin pude comer las famosas patatas fritas y los mejores pralines (bombones de chocolates) del mundo… deliciosos!.
A spontaneous trip, very short, of a couple of days, was in autumn, where the sun did not want to come with me. Brussels is a city rich in culture, from almost every country in the world, and people live with a lot of good vibes, both on the day and on the night… I could finally taste the famous French fries and the best pralines in the world… delicious
Cheers!